El proyecto desarrolla una escuela de arquitectura, y se organiza con unos volúmenes macizos longitudinales, servidos por núcleos de comunicación verticales acristalados, completando una mazana en la que se conservan algunos edificios preexistentes.


Para materializar la idea del proyecto, y dar una idea lo más fiel posible al mismo, utilizamos madera de haya para las piezas macizas, y metacrilato para los núcleos.

Esto nos permitió, además de reflejar el espacio configurado por los volúmenes, jugar con la iluminación a través de las piezas de metacrilato. De esta forma, se puede intuir la imagen que mostraría el proyecto por la noche, con los núcleos de comunicación funcionando como "linternas".

